Una divertida aventura en Laos: 5 Experiencias Inolvidables

Laos jungle

Algunas personas me han preguntado cuál de los lugares que he visitado durante mis viajes es mi favorito. Siendo honesta, diría que es todavía muy temprano como para elegir un lugar, en especial porque siento que aún necesito ver mucho más de lo que cada país puede ofrecer. Necesitaría volver a visitar todos los países en los que he estado!

Pero si tuviera que nombrar un país del sudeste de Asia en donde he tenido la mejor experiencia de viaje, ese país sería Laos.

Mi experiencia de un mes de viaje junto a mi compañero de aventuras francés Alexandre (Alex) fue simplemente increíble. Aprendí mucho durante mi jornada gracias a estas 5 experiencias inolvidables.

 

Nunca olvidaré…

1. Aquella ocasión cuando Alex y yo cruzamos el borde entre Vietnam y Laos… A TIEMPO

¿Cómo podría olvidarme de esto? Nuestra jornada desde Vietnam hasta Laos no fue para nada fácil. Logramos cruzar el borde Nam Xoi, pero antes de eso, tuvimos que empujar nuestra motocicleta después de que esta se descompusiera a 16km del borde. No esperábamos tener que lidiar con algo así, pero decidimos enfrentar este nuevo reto, y hasta ahora recuerdo claramente cuando Alex dijo “Ok Liszt, es hora de empujar”. Cargamos nuestras maletas y empezamos a empujar la motocicleta… pero ese día tuvimos suerte, ya que después de pasar algo de tiempo empujando el vehículo, este de pronto empezó a funcionar otra vez. ¡Genial!

De todas maneras nos preocupaba que la moto dejara de funcionar de nuevo, por lo que nos aseguramos de mantener siempre el motor prendido. Otra de nuestras preocupaciones era el freno del vehículo ya que este tampoco se encontraba en las mejores condiciones…

Moral de la historia: Si vas a viajar en motocicleta, asegúrate de que se encuentre en las mejores condiciones posibles antes de empezar tu travesía, y si se dan problemas como el que acabo de narrar… mantén la calma y ponte a empujar  😀

Nam Xoi Border

Sentimos un alivio increíble el momento en el que cruzamos el borde. No queríamos apagar el motor de la motocicleta, pero pese a nuestra explicación, los oficiales de la frontera nos obligaron a apagar nuestro vehículo. MUCHAS GRACIAS. La motocicleta no quise volver a encender después de apagarla.

Estábamos en el primer día del Año Nuevo Lunar del 2016. Como era de esperarse, los oficiales de la frontera estaban bastante contentos, pero de una manera algo… extraña. De hecho, uno de ellos se veía bastante pasado de copas. Me miraba y repetía una y otra vez “¡Wow, las personas de Malasia son muy pequeñas!”. Yo le respondí que los malayos en general no son pequeños, que simplemente yo era una chica de baja estatura.

Después de mi explicación el dejó de hablar pero no dejaba de mirarme de pies a cabeza. Siendo muy honesta, sentí que ese oficial era un pervertido. Momentos después, el mismo oficial empezó a hacerme una serie de preguntas raras mientras otro de los agentes trataba de timar a Alex y de sacar algo de dinero extra.

Crossing Laos Border

Por fortuna, Alex pensó en un par de excusas para darle al oficial una pequeña suma de dinero nada más. Nos alejamos del sitio rápidamente, todavía empujando nuestra motocicleta, ya que no queríamos que los oficiales continuaran inventando razones para retenernos por más tiempo. Como acabo de mencionar, nuestro vehículo seguía aún sin funcionar, así que terminamos subiendo a una pequeña loma para tratar de encender la motocicleta con algo de viada. ¡Funcionó después de algunos intentos! Qué alivio. Nuestra jornada hacia Laos había empezado oficialmente.

 

2. Nuestra travesía desde el borde hacia la provincia de Vieng Xai en invierno

Luego de pasar a través del borde, condujimos durante una hora más hacia Vieng Xai, nuestra primera parada desde que dejamos Hanoi. Vieng Xai es definitivamente mi lugar favorito en Laos. Supongo que esto se debe a los buenos recuerdos que me pude llevar de este lugar. Fue también la parte de Laos en donde Alex y yo tuvimos la mayor cantidad de aventuras juntos. La jornada desde el borde hasta Vieng Xai fue espectacular. Laos tiene paisajes increíbles.

Dado que la vida es muy simple aquí, las personas se ven muy felices. Atravesamos una gran cantidad de villas pequeñas en las cuales pudimos ver a niños corriendo por los campos, algunos de ellos regando flores, los mayores haciendo fogatas, e incluso unos pocos nos hacían señas diciendo “hello”. ¡Ok, esa fue la primera palabra en inglés que escuché en Laos hasta el momento!

Laos

Llegamos a la ciudad principal al atardecer. Era invierno, por lo cual el frío era predominante; nos encontrábamos más o menos a 15 grados de temperatura. Lo primero que hicimos a nuestra llegada fue buscar un cajero automático. Nos preocupaba bastante que ninguna de las máquinas de la ciudad funcionaran, pero finalmente decidimos mantenernos positivos y eventualmente logramos hacer nuestro primer retiro de dinero en Laos.

Esta experiencia fue especialmente dura para mí. Nunca había estado en lugares tan fríos como aquel en que nos hallábamos. Alex tampoco disfruta del frío, pero se encuentra acostumbrado a este tipo de clima, y yo en cambio experimentaba mi primer invierno extremo en Laos. Y es que nunca he estado en lugares templados como Europa o Nueva York, si bien espero poder visitar estos sitios pronto.

El invierno en Laos no se compara con el invierno en otros sitios fríos, pero para mí, este clima era muy difícil de aguantar. En todo caso, el siguiente paso en nuestra travesía fue buscar un lugar en la ciudad para pasar la noche. Alex y yo encontramos un pequeño hostal llamado Long Ku Guest House. Sentimos que el precio por noche era bastante conveniente – sólo 50,000 KIP (alrededor de 6 dólares estadounidenses).

Aceptamos el precio sin pensarlo dos veces; a fin de cuentas nos encontrábamos extremadamente cansados, hambrientos y con frío. Pagamos por dos noches de estadía.

Long Ku Guesthouse

Vieng Xai es un lugar con muchas cosas para hacer, si es que te gusta la naturaleza y las aventuras. Alex y yo decidimos buscar otros hostales en caso de que quisiéramos quedarnos en Vieng Xai por más tiempo, pero la verdad es que no había muchas opciones de alojamiento en este lugar. Incluso buscar lugares para dormir fue todo un reto para nosotros ya que la mayoría de calles de la ciudad no tenían iluminación alguna, y aún llevábamos a cuestas el problema de tener a nuestra motocicleta en no muy buen estado.

Cada vez que queríamos montar nuestro vehículo, teníamos que darle viada desde una calle empinada. Por suerte, el hostal en que nos encontrábamos se encontraba en lo más alto de una pequeña loma…

Alex fue a cenar sin que yo lo acompañara. Y es que yo no quería salir a la calle debido al clima. Me daba demasiado miedo el frío preponderante. Después de haber pasado un día entero en la motocicleta, atravesando las montañas, con el viento en mi rostro y el frío en mis huesos, lo único que quería hacer era esconderme bajo mis abrigadas cobijas.

Alex hizo todo lo que pudo para convencerme de salir a cenar con él, pero sus esfuerzos fueron en vano. Eventualmente, mi amigo terminó visitando un lugar de comida hindú (¡Sí, hay uno en Vieng Xai y la comida es muy buena!). Por mi parte, me envolví en las cobijas y me sumí en un sueño profundo hasta la mañana siguiente.

Alex y yo discutimos sobre el tema después. Él me dijo: “Liszt, tienes que superar tu miedo al frío. Vamos a ir a acampar muy pronto, ¿Recuerdas? Hace frío, pero no es para tanto. Todo está en tu mente. Si no piensas demasiado en ello, dejarás de sentirte tan afectada”.  Tras pensarlo un poco, estuve de acuerdo con Alex.

Me estaba comportando como una bebé después de todo. Sí, he vivido toda mi vida en lugares de clima caliente, pero eso no significa que debiera sentir tanto miedo por el frío. Estaba determinada en superar mis miedos. Me di cuenta además de que en el futuro visitaría lugares mucho más fríos que Laos. Si llevara siempre a cuestas mi miedo, ¿Cómo sería capaz de ir a aquellos sitios?

Finalmente, me pregunté a mí misma: Ahora que me encuentro en Laos durante el invierno, ¿Cómo voy a resistir este clima durante toda mi estadía hasta llegar al siguiente punto de mi travesía? La única solución sería aprender a adaptarme, y lo hice eventualmente. Aquello fue una gran lección para mí.

 

3. La ocasión en que trepamos una de las hermosas montañas de cal de Vieng Xai

Viajar sin un plan fijo y explorar sitios poco conocidos es una práctica común al viajar conmigo o con Alex. Nos encanta hacer cosas al azar. Generalmente no planeamos a dónde vamos a ir, ni tampoco qué vamos a hacer. Y es así que mi amigo y yo nos encontrábamos rodeando Vieng Xai cuando decidí que quería visitar una de las cascadas cercanas de la región.

Terminamos en un lugar desconocido, que imagino que tal vez ni siquiera tenga un nombre todavía. No había un alma en el lugar, e incluso la única choza que encontramos se encontraba abandonada. Teníamos mucha curiosidad, por lo que decidimos olvidar la cascada y cambiar nuestro rumbo. Estacionamos nuestra motocicleta ocultándola entre los arbustos y seguimos avanzando a pie.

Alex dijo que el lugar parecía un campo minado abandonado. Yo no sabía si creerle o no, y sin embargo el sitio se vía como tal. No había absolutamente nadie cerca para preguntar. Empezamos a sentir que tal vez no debíamos estar ahí, pero a fin de cuentas nuestro objetivo era la aventura, por lo cual decidimos quedarnos.

Ok, esto podría sonar tonto, pero pese al peligro que representaba este lugar, continuamos caminando, esperanzados en explorar la jungla. Fue entonces que Alex dijo: “Bien Liszt, si quieres sobrevivir, camina detrás de mí”. ¡Jajaja! Hasta ahora no sé si en ese momento mi amigo bromeaba o hablaba seriamente, pero terminé haciéndole caso. Después de todo, él es un viajero más experimentado que yo.

Continuamos caminado hasta encontrar un par de ríos que cruzamos para poder avanzar. Encontramos en el área una pequeña cascada también, y yo me hice de un viejo sombrero que se encontraba tirado. ¡Mira, todavía se podía usar!

Exploring Vieng Xai

El momento en que vimos las montañas de cal alrededor de nosotros, decidimos que queríamos escalarlas. No nos preocupamos de que el área fuera segura o no, simplemente lo hicimos y esperamos lo mejor. Si bien Alex me asustó un poco al hablar de bombas y minas antes, mi verdadera preocupación eran los animales salvajes que podríamos encontrar, en especial jabalíes o cerdos salvajes.

Durante el viaje no llevamos machetes o cuchillas para abrirnos camino, por lo cual hicimos lo que pudimos con nuestras propias manos. Yo llevaba pantalones y un abrigo de manga larga. Mi amigo en cambio decidió andar con el torso desnudo. Terminó con arañazos gracias a las plantas filosas que fuimos encontrando durante todo el trayecto. ¡Estas plantas realmente nos hicieron la vida difícil!

Vieng Xai Laos

Las montañas no fueron anda fáciles de escalar. A cada momento sentía temor de los grandes precipicios que me rodeaban. En realidad, estuve a punto de caer en una ocasión cuando una raíz oculta hizo que tropezara. Uff… estuve muy cerca.

La escalada, de todas formas, valió mucho la pena. Una vez que alcanzamos el punto más alto de la montaña, sentimos una satisfacción increíble, no solamente por todo el trabajo duro que nos llevó tan lejos sino también por la vista espectacular que teníamos ante nosotros. ¡Era simplemente increíble! Podíamos ver muy lejos hacia el horizonte desde donde estábamos.

Sentimos que había logrado mucho. Alex me dijo que ama trepar montañas, especialmente las más lejanas y menos exploradas. Me dijo que disfruta mucho la emoción y el misterio que le trae este tipo de aventura. ¡Mira esa vista!

Laos mountains

 

4. Aquella vez en la que viajamos de villa en villa

Recorrer las villas de Laos, una tras otra, fue algo muy divertido. Viajamos a través de Nong Khiaw, Muang Ngoi, y otras aldeas cuyos nombres me resulta difícil recordar ahora. Nuestro viaje a través de Nong Khiaw fue increíble. Recorrimos alrededor de 200 kilómetros ese día y durante la travesía nos encontramos con un hombre de la región que después nos acompañó en nuestro recorrido, e incluso comió parte de los bocadillos que compramos en el mercado local.

Él nos hablaba en Lao, por lo cual no le entendimos ni una sola palabra, pero podíamos darnos una idea general de lo que quería decirnos gracias a sus gestos y lenguaje corporal. El hombre tenía tatuajes en todo su cuerpo y nos hablaba de ellos todo el tiempo, muy orgulloso. Se veía muy feliz. Finalmente le dijimos adiós y regresó a su humilde casa.

Nong Khiaw Village

Se pueden encontrar muchas y muy hermosas montañas de cal en la Villa Nong Khiaw. Es un sitio bastante turístico. Generalmente no visitábamos este tipo de sitios con mi amigo, pero estábamos tan cansados que simplemente decidimos quedarnos en ese lugar para pasar la noche.

Si bien esta villa está llena de turistas, sigue siendo un bello lugar para relajarse y tener algo de calma. Fuimos a un área tranquila, junto al río, donde vimos al hombre del relato anterior tomando un baño, muy feliz.

En la mañana, la pequeña aldea es aún más silenciosa ya que los viajeros que la visitan están en su mayoría ocupados en actividades de aventura en los alrededores. Extendimos nuestra estadía para explorar el área, y después de poco tiempo, conocimos a una pareja de belgas que también viajaban en motocicleta. Ellos nos sugirieron que visitáramos una villa cercana llamada Muang Ngoi en bote. Nos dijimos a nosotros mismos – Sí, ¿Por qué no?

Boat to Muang Ngoi

Tomamos un pequeño bote con otros viajeros por un precio módico. Durante el viaje, vimos algunos búfalos cruzando el río. Fue una experiencia maravillosa. ¡Te contaré un poco más en mis siguientes artículos!

 

5. Las decenas de veces que nuestra moto se descompuso en medio de la nada

La Honda Win es una buena motocicleta que la gente de Vietnam prefiere utilizar fuera de las grandes ciudades como Hanoi y Ho Chi Minh. Nosotros queríamos mucho a nuestra motocicleta también. En todo caso, problemas mecánicos son de esperarse cuando uno compra artículos de segunda mano. Sí, nuestra Honda Win nos sirvió muy bien durante nuestros viajes, pero al mismo tiempo nos causó tremendas dificultades que no olvidaremos.Honda WinLa moto se descompuso justo antes de que llegáramos al borde de Nam Xoi, como había mencionado antes. Generalmente se dañaba en áreas empinadas. Había un problema con la cadena, ya que incluso después de reemplazarla por una completamente nueva, terminaba zafándose, especialmente en caminos montañosos. Problemas como éste usualmente ocurrían cuando ya estaba oscuro, por lo cual Alex y yo siempre estábamos preparados en caso de que tuviéramos que acampar en la jungla.

Laos tiene alrededor de 7 millones de personas. Las oportunidades de encontrar gente en el camino eran muy pocas. Hay muchas aldeas pequeñas, pero muchas veces el camino entre una y otra es extenso.

En una ocasión la motocicleta se descompuso no mucho después de que empezáramos a viajar en la mañana. Caímos del vehículo. Eso sucedió cuando Alex y yo tomamos un camino muy empinado que no estaba pavimentado. El cárter del motor, el reposapiés y el tanque de agua quedaron seriamente estropeados.

Eventualmente logramos reparar estos componentes en un taller local, pero los mecánicos no pudieron arreglar otros problemas de la motocicleta ya que no tenían las piezas necesarias. ¡Estas piezas sólo se podían encontrar en la ciudad de Ho Chi Minh! Y antes de olvidarlo, debo mencionar que pedimos aventón hasta el taller de reparaciones. No había muchas personas cerca, pero por suerte encontramos un camión que nos llevó junto con nuestra moto.

Hitchhiking in Laos

Nos faltaba recorrer alrededor de 12 kilómetros hasta llegar a la siguiente ciudad. ¡Esta fue nuestra primera vez pidiendo aventón en Laos! Alex estaba adolorido por haber caído de la motocicleta. Su tobillo estaba golpeado, lo cual significaba que no podría caminar mucho durante las siguientes dos semanas. Él estaba decepcionado, pero como se dice usualmente, ¡Estas cosas pasan! Yo también tuve muchos moretones en mis piernas. ¡Mira!

Accident in Laos

Bien, siempre pudo ser peor.  Hubo muchas otras ocasiones en las que nuestra moto nos dio problemas. Básicamente, nunca hubo un solo día sin problemas… problemas técnicos, específicamente.

Cuando recuerdo todos estos momentos, quiero regresar a Laos una vez más. Pese a los problemas y dificultades que mi amigo y yo tuvimos que pasar, nuestra travesía y todo lo que vivimos representó para nosotros una experiencia inolvidable.

¡Nos veremos de nuevo Laos! 😀

The Walking Writer
An ENTP who is always thirsty for new adventures. Apart from music and writing, I’m also passionate about travel, art and entrepreneurship.